Ortodoncia invisible, ¿realmente funciona?
Seguro que has oído hablar alguna vez de la ortodoncia invisible. De hecho, desde hace un par de años es realmente frecuente que los adultos se planteen ponerse estos aparatos dentales.
Aunque es una técnica que tiene que tiene más de 15 años en el mercado, muchas personas aún sospechan si realmente es un tratamiento adecuado para alinear la dentadura.
Actualmente, existen dos tipos de ortodoncia invisible: los brackets cerámicos o sintéticos (tanto si el alambre es visible o posterior a los dientes) y las fundas transparentes o Invisalign (placas de resina termoplástica).
La diferencia entre estos tipos de ortodoncia, es que los brackets transparentes tienen mas “fuerza” para mover dientes muy mal posicionados.
El Invisalign es un sistema formado por unas férulas plásticas o conjunto de “aligners” invisibles fabricados a la medida de los dientes que se pueden extraer para comer, limpiarlos o cepillarse los dientes.
Cada dos semanas se cambia el juego de aligners y las piezas dentales se van moviendo gradualmente hasta alcanzar la posición óptima.
Los dos tipos de tratamiento son, sin duda, buenas soluciones para mejorar la estética dental. Pero lo más indicado es acudir a un especialista para evaluar cuál es la mejor opción en cada caso.