La ansiedad también afecta los dientes
Estrés, ansiedad e angustia son molestias que prácticamente todos sufren en algún periodo de la vida. Cuándo tenemos problemas de salud mental, es normal buscar un especialista para tratarlas, pues creemos que esas dolencias solo afectan nuestra mente. Pero la verdad es que sus consecuencias pueden aparecer en otras partes del cuerpo, principalmente en la boca.
Un ejemplo es el bruxismo, una dolencia que se ha extendido entre la población adulta, jóvenes y adolescentes por motivos que nada tienen que ver con la propia salud bucal. El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria durante las horas de sueño. Lo padece alrededor del 20 por ciento de la población mundial.
Las causas del bruxismo son muchas, pero han aumentado por el modo en que las personas asimilan y exteriorizan la tensión; es decir, el estrés que produce la pérdida de empleo, problemas familiares, el trabajo sobre presión y la inseguridad ciudadana actual del país.
Un equipo de investigadores dirigido por el Dr. Efraín Winocur, del Departamento de Rehabilitación Oral en la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Tel Aviv (Israel), indica que la ansiedad social es un trastorno estrechamente relacionado con el bruxismo.
El estudio, publicado en el Journal of Oral Rehabilitation, se realizó mediante la evaluación de 75 personas de 30 años de edad, de las cuales 40 fueron diagnosticadas de fobia social y la mitad de ellas tomaban antidepresivos.
Los resultados constataron que el 42% de los sujetos con fobia social tenían un desgaste dental de moderado a severo, en comparación con el 28% de los sujetos no fóbicos.
Los expertos indican que, aunque la ansiedad social es generalmente un problema que solo concierne a los especialistas de salud mental, esta tiene graves consecuencias dentales, por lo que es necesario llevar a cabo más estudios sobre el impacto de los trastornos psicológicos en la salud oral.