Africa ha sido un continente traumatizado por el sufrimiento y la desesperación, su gente aún tienen las cicatrices profundas de la pobreza, el hambre, la corrupción, el despotismo y la guerra. Treinta años después de su primer visita al continente, Salgado encontró que las cosas están en lo general, peor. ¿Qué dicen ante eso otros países? «Hace menos de medio siglo, el mundo podía decir que "no sabía" qué era el holocausto», escribe Sebastião Salgado. «La televisión informó al mundo de las matanzas de Ruanda o de las expulsiones masivas de bosnios, serbios y kosovares casi en directo, pero aún así, los horrores continuaron».

 
La guerra, la sequía y la hambruna han hecho pasto de esta región. Nimule, sur de Sudán. 1993.